REFLEXIONES

Propuestas para el manejo de la pandemia

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* No hay razón para que las medidas restrictivas no sean continuas, teniendo en cuenta que la pandemia es igual entre semana y en fin de semana.

A propósito de la decisión tomada por el Gobierno Nacional de confinamiento obligatorio en Santa Marta y otras ciudades capitales, estamos un año después de la llegada de la pandemia y seguimos arrinconados y aterrorizados por esta infección. ¿Cuál ha sido el éxito de las medidas tomadas? Cada vez que pasa un periodo de vacaciones o puente recibimos la arremetida de otra ola.

Entre tanto, los sectores económicos, la industria, los trabajadores y empresarios sufriendo un duro golpe: se cierran negocios, aumenta el desempleo, crece la informalidad y el conflicto entre la crisis sanitaria y la crisis económica no se le ve salida.

Hace casi un año propuse que la vacunación se orientara a la población económicamente activa. Se pensó que la población adulta mayor era la de más alto riesgo de muerte y complicaciones y, por eso los esfuerzos se dedicaron a la inversión a la infraestructura para atender las complicaciones, cuando se sabe que la mayoría de pacientes no son los que van a las instituciones hospitalarias.

Mi propuesta era vacunar a los jóvenes estudiantes y trabajadores que son los que llevan a nuestros adultos mayores el contagio, la confinación del adulto mayor es sencilla, toda vez que, ellos por su simple condición, son más fáciles de tener en casa.

Debemos actuar sobre los vectores, los transmisores, actuar sobre los receptores. Ya quedó demostrado que no está dando buenos resultados.

De todas formas, quiero proponer que hagamos el confinamiento total todos los días de 6:00 p. m. a 6:00 a. m., excepto las actividades esenciales como servicios públicos, salud, industria pesada, puertos, etc…

No hay razón para que las medidas restrictivas no sean continuas, teniendo en cuenta que la pandemia es igual entre semana y en fin de semana: no hay días con epidemia y días sin epidemia, la gente que viola las restricciones es generalmente joven y adultos que por su grupo etario serán vacunados al final del proceso y seguirán llevando contagio en aglomeraciones y a sus casas.

Esto reduciría adicionalmente el consumo de energía, agua y gas, ahorro en la nómina de los turnos nocturnos, traería alivio a la presión ambiental al ‘descansar’ todas las actividades durante la noche.

Pero la compensación se podría dar con jornada continua laboral de 7:00 a. m. a 3:00 p.m., lo cual reduciría la movilidad de las personas a dos desplazamientos al día y no cuatro, como sucede en la mayoría de las regiones del País.

Fortalecer las jornadas de vacunación a trabajadores e informales en edad productiva que salen a conseguir el sustento y son el soporte de la productividad. Todo esto presionando el rigor de las medidas ya conocidas de bioseguridad.

Cuando tuvimos aquella crisis de energía y racionamiento durante el gobierno del presidente César Gaviria, nos adaptamos y creo que en resumen lo que propongo es adaptación y sentido común: privilegiar la luz del día y bajar a su mínima expresión la nocturnidad; esto incluye el transporte público en todas sus modalidades, endurecer sanciones a infractores y facilitar la persecución de la delincuencia y finalmente invertir la estrategia de vacunación a priorizar la población económicamente activa y estudiantil.

Esta propuesta sería todos los días de la semana y adicionalmente las autoridades locales podrán hacer regulaciones propias dependiendo de sus circunstancias individuales.

Sin duda la norma que estimula y regula el teletrabajo es una medida que se complementa muy bien con la nuestra.

Tendremos que cambiar el hábito de visitar restaurantes en las noches, el mediodía y la tarde serán el tiempo para salir a esos sitios, cambiar las cenas de negocios por almuerzos y desayunos.

Si los trabajadores están en sus sitios de trabajo o teletrabajo, en jornada continua, habrá menos gente circulando en las calles.

No hay que cerrar playas, no hay que cerrar parques, solo debemos ser muy exigentes en el cumplimiento de las indicaciones de bioseguridad.

José Miguel Berdugo Oviedo, Médico Neumólogo de la Universidad de Santiago de Compostela. Médico Cirujano de la Universidad de Cartagena. Exdirector Científico del Hospital Universitario ‘Fernando Troconis’. Vicerrector de la Universidad del Magdalena. Director Ejecutivo de la Asociación de Empresario de Santa Marta y Magdalena.